
Había una vez, un bosque bellísimo, con muchos árboles y flores de todos colores. Todas las tardes, los animalitos se reunían para jugar. Los conejos, hacían una carrera. Las hormiguitas hacían una enorme fila para ir a su hormiguero. Los coloridos pájaros y las brillantes mariposas se posaban en los arbustos. Todo era paz y tranquilidad.
Hasta que… Un día, los animalitos escucharon ruidos, pasos extraños y se asustaron muchísimo, porque la tierra empezaba a temblar. Sigue leyendo








