Peter Pan

peter pan cuentos infantilesEn las afueras de la ciudad de Londres, vivían tres hermanos: Wendy, Juan, y Miguel. Wendy, era la mayor, y disfrutaba mucho el contarle historias a sus hermanitos, las cuales eran en su mayoría sobre las aventuras de Peter Pan.

Una noche, mientras se preparaban para dormir, una traviesa lucecilla entró por la ventana.

—¡Son Peter Pan y Campanita! —. Después de los saludos, Campanita esparció polvitos mágicos a los tres hermanos y los llevaron volando hasta Nunca Jamás. Al llegar ahí, Peter Pan, les mostró el barco del temible Capitán Garfio. Y le pidió a campanita que los llevara hasta la casa del árbol, mientras se libraba de él. Sigue leyendo

Ricitos de oro

ricitos de oro cuentos infantiles

Había una vez una niña conocida como Ricitos de Oro, que mientras recogía flores en el bosque, se encontró con una cabaña muy linda. La pequeñita era curiosa, así que se acercó paso a pasito hasta la puerta, y al ver que estaba abierta, no dudo en entrar.

Dentro se encontró con una mesa, encima de ella había tres tazones con leche y miel. Uno era grande; otro mediano; y el ultimo, pequeño. Ricitos de Oro, había caminado mucho por el bosque y ya se encontraba hambrienta, y fue a probar la leche del tazón más grande, pero esta estaba tan caliente, que prefirió ir por el tazón mediano, el cual también tenía una temperatura muy elevada y finalmente encontró perfecta la leche del tazón más pequeño y la bebió toda. Sigue leyendo

Rapunzel

Rapunzel

Hubo una vez una pareja que deseaba tener hijos desde mucho tiempo atrás. Su espera fue larga, pero sus sueños por fin, se hicieron realidad.

A través de la ventaba, la mujer embarazada, miraba con antojo el precioso huerto vecino, el cual pertenecía a una malvada bruja y por eso nadie se atrevía a entrar en él. Al paso del tiempo, la mujer solo pensaba en comer aquellos frutos, y cayó enferma al no tenerlos. Sigue leyendo

Los tres cerditos

tres cerditosHabía una vez tres alegres cerditos que vivían junto a sus padres en una cabaña del bosque. Como eran ya mayores, decidieron salir a conocer el mundo, y construir sus propias casas.

El primer cerdito, era algo perezoso, por lo que decidió hacer una casa de paja, así la tendría lista en un abrir y cerrar de ojos, y sin esforzarse demasiado. En un instante la tuvo lista, y se echó a dormir.

El segundo cerdito, no era tan perezoso, pero tampoco el más trabajador, así que se esforzó un poco más y prefirió hacer una cabaña de madera. Le llevó un tiempo construirla, y al terminar se fue a comer cerezas.

El tercer cerdito, adoraba el trabajo, no le temía al esfuerzo, y aun sabiendo que tardaría mucho, optó por construirse una casa de ladrillos y cemento. Después de mucho trabajo, la casa quedó terminada. Sigue leyendo

El ogro del bosque

cuentos infantiles el ogro del bosque

Había una vez una anciana que vivía con sus tres hijos en una casita de madera, a la entrada de un bosque muy oscuro.

Un año, al acercarse el invierno, la anciana pidió a su hijo mayor que fuera al bosque y cortara un árbol para hacer leña. Pero, al hijo mayor no le gustaba trabajar, y fue de mala gana. Cuando llegó, se acercó al árbol más podrido pensando que sería más fácil cortarlo.

Tras el primer golpe del hacha, sintió que alguien le tocaba el hombro. Se volvió y vio a un horrible ogro. Tenía un ojo rojo en el centro de la frente. La nariz era de color morado, llena de bultos y retorcida como las raíces de un árbol.

-¡Oye, chico! -gritó el ogro-. Si derribas un solo árbol de mi bosque, te romperé en cincuenta pedazos.

Sigue leyendo

Las hadas

Las hadas

Charles Perrault


Érase una viuda que tenía dos hijas; la mayor se le parecía mucho a la madre. Ambas eran desagradables y orgullosas. La menor, verdadero retrato de su padre por su dulzura y suavidad, era además muy bella. Por tal razón esta madre consentía a su hija mayor y maltrataba a la menor haciéndola trabajar sin cesar.

La pobre niña tenía que ir dos veces al día a buscar agua lejos de casa, y volver con una enorme jarra llena. Sigue leyendo

El cofre volador

cuentos infantiles cofre volador

Érase una vez el hijo de un rico comerciante que había heredado una gran fortuna y vivía alegremente, hasta que se le terminó el dinero. Sus amigos lo abandonaron; pero uno de ellos, le envió un viejo cofre con este aviso: -¡Embala!-. El consejo era bueno, pero como nada tenía que embalar, se metió él en el baúl.

Era un cofre curioso: echaba a volar en cuanto se le apretaba la cerradura. Y así lo hizo; en un santiamén, el muchacho se vio por los aires, vuela que te vuela y de este modo llegó a tierra de turcos. Una vez allí, con su baúl volador entró por la ventana de un gran castillo donde vivía la hija del rey, a la que se había profetizado que quien se enamorara de ella la haría desgraciada. Sigue leyendo