Cuando el bosque habla

cuentos infantiles el bosque hablaHabía una preciosa montaña, toda vestida de bosques, donde convivían muchos animalitos.

-Qué tristeza más grande, después de tantos años de enseñar, aquí termino mis días…- Se quejaba un escritorio.

-¡Eh! Qué te pasa, por qué estas lloriqueando– Le dijo un árbol grandote.

-Ahh… No sé qué hacer, me han abandonado porque mi cuarta pata no se podía reparar más-.Estos dos siguieron charlando como si se conocieran de hace años mientras que más arriba se podía oír:

-¡Socorro, que alguien ponga el freno!-, Gritaba tanto como podía un viejo neumático que caía rodando cuesta abajo.

 A no muchos metros de allí, se oía otra voz lamentándose:

-¡Ah, qué cosa más repugnante! Con lo delicada que siempre he sido, con el cuidado que siempre me han tratado, con tantos placeres que he brindado… Si soy de lo más importante, y sobre todo necesaria, soy una nevera, averiada, eso sí, pero nadie me quitará mi condición de nevera de cinco estrellas-.

Como de costumbre, el guarda forestal pasaba con su todoterreno. Todo el bosque se sentía agradecido por su presencia ya que él era el único que los cuidaba y protegía. El guarda pensaba que se estaba creando una costumbre, cuando les estorba algo o les queda viejo, no tenían mejor lugar donde ir a tirar las cosas que al bosque.

 Una de las primeras cosas que hizo el guarda forestal fue poner un gran cartel anunciando:

“Salvemos los pulmones de la tierra, nuestros bosques nos dan el aire puro. Los bosques son el jardín de todos, Cuidarlo y mantenerlo limpio también es cosa de todos”.

 Mucha gente de todas las edades se apuntó para ir al bosque a limpiar y los restos encontrados los pondrían, un día en la plaza del ayuntamiento para que todos puedan contemplar, y leer el cartel que dice:

“¿Te gustaría tener esto en el salón de tu casa?”


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