El sabor de la carne

El sabor de la carneAl comenzar esta aventura de escribir en un blog en donde personas de todo el mundo pueden leer lo que publiques, sin tener que dejar la comodidad de su hogar, me parecía algo increíble.

Sin embargo, me preocupaba el hecho de que solamente contaba con 5 leyendas de terror para comenzar. Por fortuna, ha sido la misma gente la que me ha hecho el favor de relatarme sus experiencias sobrenaturales y de ese modo, este espacio ha ido creciendo paulatinamente hasta convertirse en lo que es ahora.

Bien, luego de este pequeño paréntesis, vayamos a la historia del día de hoy.

La vida de Daniel transcurría de forma absolutamente normal. Es decir, por las mañanas se levantaba temprano para ir a su oficina, luego desempeñaba ahí sus labores y en la noche regresaba a su casa muerto de cansancio dispuesto a repetir este ciclo día tras día.

Sin embargo, una madrugada fue despertado por un fuerte olor. El primer pensamiento que pasó por su mente era que su casa se estaba incendiando, más al realizar la inspección con más calma se dio cuenta que aquella sustancia de aroma peculiar provenía del exterior.

Cerró la ventana y se metió entre las frazadas con el propósito de volver a conciliar el sueño. Pasaron las horas hasta que la luz del sol lo despertó con un sabor extraño en su boca. Al destaparse notó que tanto él como su ropa estaban bañados en sangre.

– ¿Qué fue lo que pasó? Se preguntaba internamente mientras bajaba a la sala.

Allí varios oficiales de policía lo estaban esperando:

– Las manos sobre la cabeza. Tiene derecho a un abogado, tiene derecho a permanecer en silencio… Le decía uno de los agentes en lo que le colocaba las esposas.

– ¿De qué se me acusa?

– Del homicidio de la mujer que yace en el comedor.

– ¿Cuál mujer?

– A la que usted mató, descuartizó y devoró por la noche.

– Es una calumnia.

– No mi amigo, lo tenemos firmado en vídeo. Las cámaras de su alarma de seguridad se activaron en el momento en que usted saltó por la ventana. Del mismo modo, quedó registrado el momento en el que usted metió a la fuerza a la mujer y la mato.

El hombre recordaba todo eso, pero creía que había sido un sueño. Desde luego, ninguno de los presentes creyó su historia y fue trasladado a un manicomio.

Lo cierto es que hay algunos gases pueden causar alucinaciones. Mucho cuidado.

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