La abuelita de Martín

La abuelita de MartínLes voy a contar una historia que me pasó cuando estaba estudiando 3er año de primaria. Yo tenía un amigo con el que jugaba siempre en la hora del recreo y siempre me hacía la invitación para ir a comer a su casa pero mi mamá nunca me daba permiso porque le daba miedo que me pasará algo en el camino a su casa.

Martín se convirtió en mi mejor amigo y varias ocasiones lo invité a comer a mi casa y una ocasión le dijo a mi mamá que ya era tiempo que me dejara ir a mí a su casa. Mi mamá aceptó darme permiso ya que conocía a la mama de Martín y sabía que era una buena familia.

Al día siguiente al salir de la escuela nos dirigimos a la casa de mi amigo Martín para comer, en cuanto llegamos a su casa me dio un olor a huevo podrido, obviamente no dije nada por educación, al pasar a la sala miré a una viejecita sentada en una mecedora vieja tejiendo algo, la salude y Martín se me quedó viendo, como si le fuera molestado que saludara a la viejita que deduje era su abuela.

Fuimos a la cocina y ahí se encontraba la mamá de Martín, su papá y su hermana. Nos sentamos a comer y cuando todos ya habían empezado a disfrutar de la comida les pregunté que si porque la señora mayor que estaba en la sala no estaba comiendo con nosotros. Todos se quedaron serios y callados mientras la mamá de Martín se dirigía llorando a su habitación. Todos siguieron comiendo y al terminar me fui a casa un poco confundido.

Al día siguiente en la escuela Martín me contó lo que había sucedido; hacía un mes que su abuelita había fallecido en esa casa y que a ella le encantaba coser en esa silla.

Desde entonces no voy a la casa de Martín porque me da miedo que su abuelita se me vuelva a aparecer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *