La ranita sorda

cuentos infantiles cortos ranita sorda

Un grupo de ranitas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo.

Todas las demás ranitas se reunieron alrededor del hoyo. Cuando vieron lo hondo éste era, le dijeron a las dos ranitas que estaban en el fondo que a los efectos prácticos, se debían dar por muertas.

Las dos ranitas caídas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serian inútiles.

Finalmente, una de las ranitas puso atención a lo que las demás decían y se rindió; se desplomó y murió.

La otra ranita continuó saltando tan fuerte como le era posible. Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenía sentido seguir luchando.

Pero la ranita saltó cada vez con más fuerzas hasta que, finalmente, logró salir del hoyo. Cuando salió, las otras ranas le dijeron: “Nos alegra que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos”.

La ranita entonces, les explicó que era sorda, y que pensó que las demás hacían gestos porque le estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo.

Moraleja

La palabra tiene poder de vida y muerte. Una palabra de aliento compartida con alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarle al finalizar el día.

Una palabra inadecuada dicha a alguien que se encuentre desanimado puede ser la que acabe por destruirle. Tengamos cuidado con lo que decimos. Y mucho mas con lo que escuchamos.

Una persona especial es la que se da tiempo para animar a otros.

7 pensamientos en “La ranita sorda

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *